Dulce

Hoy en La Dulceneta: Receta sencilla de bizcocho

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Bueno, pues ahí va la primera entrada de este blog. Espero que sea la primera receta de muchas. En su mayoría van a ser recetas dulces pero también he reservado un hueco para otras recetas de repostería salada, pequeñas cenas con amigos y sencillos platos para el día a día que no todo es dulce en esta vida, no?

Lo primero que vamos a hornear en La Dulceneta es un sencillo bizcocho. Sí, un sencillo bizcocho. Mi intención con esta receta es empezar por el principio. Parece muy obvio pero no se puede pretender hacer tartas espectaculares dignas de una boda o cupcakes con decoraciones muy elaboradas si no sabemos hacer un simple bizcocho.

Por este motivo vamos a empezar con cosas muy sencillas, nada complicadas y al alcance de todos. Si no has hecho nada en tu vida relativo a la repostería este es tu sitio. La Dulceneta te va a enseñar, vas a perderle el miedo al horno, a  la batidora y a las cantidades.

Los ingredientes necesarios para elaborar el bizcocho son los siguientes:

  • 2 huevos de tamaño medio (M)
  • 120 ml de aceite de girasol o de oliva suave
  • 140 g de azúcar blanquilla normal
  • un par de cucharadas de azúcar glacé para decorar
  • una cucharadita de levadura
  • 180g de harina de trigo normal sin levadura

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En primer lugar vamos a hablar un poco de los ingredientes antes de ponernos manos a la obra. En general podemos separar los ingredientes en ingredientes sólidos o secos e ingredientes líquidos o húmedos.

Es importante fijarse en esto porque a la hora de mezclar los ingredientes empezaremos por aquellos líquidos y poco a poco iremos incorporando los sólidos. Esto no va a ser siempre así pero es una buena norma a tener en cuenta. De esta manera evitaremos la formación de grumos y la mezcla de los ingredientes será más fácil.

En este caso vamos a utilizar aceite de girasol como grasa de este bizcocho. También se puede usar aceite de oliva suave. No recomiendo usar aceite de oliva virgen porque tiene un sabor muy potente y el bizcocho quedaría con un sabor muy fuerte que a mí particularmente no me gusta.

También se puede emplear mantequilla o margarina, la misma cantidad que de aceite. En este caso derretiríamos la mantequilla o la margarina y la usaríamos igual que el aceite.

A la hora de hacer el bizcocho es necesario una grasa, aunque hay recetas que no emplean ninguna. Más adelante haremos un bizcocho sin aceite ni mantequilla.

Si os preocupa el colesterol, los triglicéridos y demás os recomiendo usar aceite. El nivel calórico es parecido pero es más saludable el aceite que la mantequilla. Por este motivo este bizcocho es ideal para el desayuno o la merienda de todos los días.

Hay dos formas de hacer esta receta:

Forma 1:

Separar las claras de las yemas. Montar las claras con una pizca de sal. Si tenéis batidora de varillas o un robot de cocina tipo Kitchen Aid o similar, mejor pero sino no hace falta más que una varilla y un buen brazo para batir. Cuando estén casi montadas las dos claras añadir un par de cucharadas de azúcar y terminar de montar las claras. Han de quedar a punto de nieve, es decir que queden firmes. Si puedes dar la vuelta al bol donde las montas y no se caen, ya está.

Batir las yemas con el aceite poco a poco hasta que se blanqueen. ¿Qué es esto de blanquear? Pues que la mezcla poco a poco vaya perdiendo su color anaranjado y el color se torne amarillo pálido.

Añadir el azúcar restante y seguir batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.

En este punto añadimos las claras montadas a esta mezcla con una espátula haciendo movimientos envolventes. De esta manera todo el aire que tienen las claras no se perderá.

Mezclamos la harina con la levadura y lo vamos incorporando poco a poco a la mezcla anterior. Lo hacemos tamizando la harina con levadura poco a poco. Con una espátula y con movimientos envolventes, como hemos hecho antes, vamos mezclando todo.

Pues bien, ya está. ¿Difícil? No me lo parece. Si esto de montar claras y mezclar las yemas por separado os parece un poco rollo, vamos con la segunda forma de hacerlo.

Forma 2:

Mezclar los huevos enteros con el azúcar y batir hasta que el azúcar quede disuelto y la mezcla vaya perdiendo color y quede amarillo pálido. Poco a poco vamos incorporando en aceite y batimos de nuevo.

Cuando la mezcla esté homogénea incorporamos la harina con levadura tamizándola poco a poco. Mezclar con una espátula con movimientos envolventes.

En este caso he usado un molde redondo de 18cm de diámetro pero podéis utilizar un molde alargado, un molde redondo un poco más pequeño o moldes desechables. Si tenéis un molde más grande el bizcocho quedará más bajito y puede secarse más en el horno. Por lo tanto lo tendremos menos tiempo en el horno. Engrasamos el molde con un poco de aceite o mantequilla. Podemos ayudarnos de una brocha para extender bien el aceite y evitar de esta manera que se nos pegue el bizcocho al molde.

Es el momento de hornear

Precalentar el horno a unos 200ºC durante unos 5 minutos. Esto podemos hacerlo mientras hacemos la mezcla del bizcocho. Si lo hacemos así, la temperatura será menor, unos 180ºC, temperatura que conservaremos para cocinar el bizcocho. El tiempo que necesita el bizcocho es de 35-40 min. Cada horno es un mundo y estos tiempos pueden variar. Recomiendo calor por arriba y abajo y nada de aire, así que nada de ventilador. Mi horno es muy normal, no es digital y no tiene tiempos programados, solo posiciones y temperatura. Ahora viene lo más importante de toda la receta. NUNCA, NUNCA, NUNCA, repito, NUNCA abrir el horno cuando el bizcocho esté dentro. ¿Qué pasa si abro el horno? Pues que entra aire frío en el horno, baja la temperatura y el bizcocho se baja y ya nunca vuelve a subir. En este caso a los 30 min puedo abrir y pinchar con un palillo para saber si está hecho. Si el palillo sale limpio el bizcocho ya está hecho. Antes de este tiempo no abrir el horno porque seguro que no se ha terminado de hacer.

Una vez fuera del horno colocar el molde sobre una rejilla, la del horno por ejemplo y dejarlo enfriar 15 min como mínimo antes de desmoldarlo. Si lo hacemos en caliente, el bizcocho se rompe seguro. Os lo digo por experiencia. Las prisas no son buenas en repostería. Una vez frío puedo desmoldarlo sin temor a que se rompa.

Sólo queda decorarlo de forma muy sencilla. Una vez que el bizcocho está frío completamente lo cubrimos con un poco de azúcar glacé. En un pequeño colador ponemos un par de cucharadas de azúcar glasé y con pequeños golpecitos vamos cubriendo la superficie. También puedes añadir un poco de canela al azúcar y darle otro toque.

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¡¡¡Pues ya está!!! Fácil, ¿no? Puede parecer muy largo pero quería explicar cada paso con detenimiento, pensando que la persona que lo lee nunca ha hecho un bizcocho y con este quiere empezar.

Espero que os haya gustado. Si tenéis alguna duda o pregunta o no entendéis algún paso estoy a vuestra disposición para aclarar cualquier cosilla.

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Disfrutad mucho con esta receta y hasta la próxima.

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1 Comment

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    Primer aniversario de La Dulceneta | La Dulceneta
    abril 30, 2015 at 9:02 am

    […] Primera receta: Bizcocho básico […]

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