Recuerdo ver esta tarta de manzana o apple pie en infinidad de series y películas americanas cuando era pequeña y siempre pensaba lo mismo, ¡tiene que estar deliciosa!

Tarta de manzana estilo amaricano

Es muy sencilla y tiene pocos ingredientes. La clave de esta tarta de manzana está en elaborar la masa en casa. La masa de compra no está mal pero no se puede comparar con la casera. Es muy sencilla y sólo hemos de darle tiempo de reposo y frío para que quede perfecta.

Para el relleno lo mejor es usar manzanas de carne dura y un poco ácidas para que contrasten con el ligero dulzor de la tarta. Yo he usado manzanas Granny Smith pero quedaría fenomenal con manzanas Verde Doncella, con Reinetas o manzanas del Bierzo. Lo importante es que tengan la carne crujiente, consistente y jugosa.

Esta tarta de manzana no es muy dulce, por lo que no resulta para nada empalagosa. Para los que no somos muy golosos resulta perfecta y de hecho es una de mis tartas favoritas.  Si no la habéis probado nunca este es el momento.

Buscad un molde bonito de cristal o de cerámica ya que la presentaremos en el mismo molde en el que la vayamos a hornear. Los de cristal van muy bien para este tipo de tartas ya que distribuyen muy bien el calor. Aseguraos de que es un molde resistente al calor y que se puede usar para hornear.

Comenzamos con esta maravillosa tarta de manzana estilo americano.

IngredientesTarta de manzana estilo amaricano

Para una molde de tarta de 22-4 cm

Para la masa:
  • 250 g de harina
  • 200 g de mantequilla fría
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 50-100 ml de agua fría
Para el relleno de la tarta de manzana:
  • 3-4 manzanas tipo Granny-Smith, Reineta, del Bierzo o similar
  • 2 cucharadas de harina
  • 3-4 cucharadas de azúcar moreno
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 1 cucharadita de nuez moscada
  • Zumo de medio limón
  • 25 g de mantequilla
  • 1 huevo (para pintar la tarta)
  • Azúcar blanco (para espolvorear por encima de la tarta)
Para acompañar:
  • 200 ml de nata para montar.
  • Canela al gusto.

Elaboración de la tarta de manzana americana

Preparación de la masa quebrada

Lo mejor para preparar la masa es tener un procesador de alimentos pero también se puede hacer a mano. Lo importante es que los ingredientes que vayamos a usar estén bien fríos.

Cortamos la mantequilla en cubitos y la refrigeramos durante unos minutos. A continuación la añadimos a la harina junto con el azúcar y la sal. Si usamos procesador de alimentos picamos durante poco tiempo, el necesario para que se nos formen migas gruesas. Igual si lo hacemos a mano, pero de esta manera tardaremos un poco más.

A continuación añadimos unos 50 ml de agua helada y mezclamos hasta que se nos forme una masa un poco tosca. Si vemos que nos sobra harina en la masa, añadimos un poco más de agua, poco a poco. La consistencia de la masa ha de ser arenosa, poco compacta y que se desmenuza con facilidad.

Sobre un trozo de plástico de cocina volcamos la mezcla y con ayuda del mismo plástico le vamos dando forma de disco o de bola. Tapamos muy bien con el plástico y refrigeramos, como mínimo una hora.

Tarta de manzana estilo amaricanoUna buena idea es preparar la masa con antelación, por ejemplo, la tarde del día anterior y luego por la mañana sólo tendremos que preparar las manzanas. También podemos congelarla durante unas cuantas semanas.

Preparación del relleno de la tarta de manzana

Descorazonamos las manzanas y a continuación las pelamos. A mí me gusta pelarlas pero también podríamos hacer la tarta de manzana con su piel y todo. Es cuestión de gustos.

Una vez que tengamos las manzanas peladas, las cortamos por la mitad. A su vez, cada mitad, la fileteamos con un grosor de 4-5 mm.

Colocamos las rodajas de manzana en un recipiente amplio y les añadimos el zumo de limón, la canela, la nuez moscada, el azúcar y la harina. Mezclamos para que todas las rodajas de manzana se impregnen con la mezcla. Reservamos.

Montaje de la tarta de manzana

Sacamos la masa del frigorífico y la dividimos en dos partes iguales. Nos quedamos con una y la otra la volvemos a guardar en el frigorífico para que no se nos ablande.

Sobre una superficie enharinada estiramos la masa dándole forma de círculo de un tamaño superior al de nuestro molde. La masa tendrá un grosor aproximado de 5 mm.

Colocamos la masa en un molde para tartas de cristal o cerámico. Sobrará un poco de masa por los bordes pero no lo cortaremos todavía.

Volcamos las manzanas en el molde. Parecerá mucha cantidad pero luego, al hornear, bajará un poco. Cortamos la mantequilla en trocitos y la repartimos por las manzanas.

Sacamos el otro trozo de masa del frigorífico y estiramos de igual forma que hemos hecho antes.

Con un pincel pintamos el borde de la tarta con un poco de agua o huevo batido y colocamos encima el otro disco de masa. Apretamos ligeramente para que se peguen y con ayuda de unas tijeras o de un cuchillo bien afilado cortamos el sobrante de masa.

Podemos decorar el borde de la tarta como más nos guste, en forma de ondas, con un tenedor igual que hacemos con las empanadillas…

Pintamos con huevo la tarta de manzana y la espolvoreamos con azúcar. De esta manera nos quedará una capa muy crujiente y un poco caramelizada.

Es muy importante hacer unos pequeños cortes con un cuchillo en la superficie de la tarta para que no se acumule mucho vapor dentro y no se reviente.

Tarta de manzana estilo amaricano

Tarta de manzana estilo amaricano

Horno

Precalentamos el horno a 200ºC.

Horneamos la tarta 10 minutos a 200ºC. Pasado este tiempo bajamos la temperatura a 180-170ºC y horneamos durante 45-50 minutos. Si durante la cocción de la tarta, la superficie se tuesta mucho, podemos taparla con un trozo de papel de aluminio. Podemos abrir el horno tranquilamente, no es un bizcocho.

Pasado este tiempo la sacamos del horno y dejamos que se enfríe, por lo menos, un par de horas. Si la cortamos aún caliente se nos puede romper.

Para acompañar a esta deliciosa tarta de manzana lo mejor es una buena porción de helado de vainilla o de un poco de nata montada.

Para montar la nata lo más importante es que tanto la nata como el recipiente estén lo más fríos posible. Lo mejor es enfriarlos unas horas en el frigorífico. Incluso las varillas han de estar frías.

Lo mejor es usar un cuenco o bol de acero inoxidable o cristal para que se enfríen con rapidez.

No me digáis que no es una merienda espectacular. Ya nos diréis qué tal os ha quedado.

Espero que os haya gustado y hasta la próxima.