Salado

Quiche de calabaza, calabacín y puerro

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Acabamos este caluroso verano con una deliciosa quiche de calabaza, calabacín y puerro. Un plato estupendo para despedirnos del verano y comenzar el nuevo curso con un pastel salado que os va a encantar.

Quiche de calabaza, calabacín y puerro

Comenzamos temporada en La Dulceneta después de un larguísimo verano y con muchas ganas de volver a encender el horno.

Como parece que el tiempo ya nos permite encender nuestro electrodoméstico favorito sin morir en el intento hemos pensado en hacer una receta sencilla, sin muchas complicaciones y muy resultona, como es esta quiche de calabaza, calabacín y puerro.

La combinación de la calabaza y  el calabacín le va a dar a esta quiche una gran jugosidad. Una forma distinta de comer verduras tanto a la hora del almuerzo, como en la comida o la cena. Recién horneada está buenísima y a temperatura ambiente es una buena idea para llevarnos al trabajo y variar un poco la fiambrera, ya que en muchas ocasiones acabamos comiendo prácticamente lo mismo todos los días. Con un buen plato de ensalada y una pieza de fruta es un plato ideal para comer en cualquier lugar.

Vamos con esta quiche de calabaza, calabacín y puerro.

Ingredientes

  • Una lámina de masa quebrada o de masa de hojaldre
  • Un trozo de calabaza, 300 g aproximadamente
  • Un calabacín mediano
  • Un puerro grande o dos pequeños
  • 4 huevos
  • 250 ml de leche evaporada
  • 100 g de queso rallado (mozzarella, emmental…)
  • Orégano
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Elaboración de la quiche de calabaza, calabacín y puerro

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Primer horneado de la base

Primero vamos a hornear la masa. Hemos elegido masa quebrada pero con hojaldre sale igual de rica.

En un molde redondo colocamos la lámina de masa y la cubrimos con una hoja de papel de horno. Usaremos como relleno provisional unos garbanzos o alubias. También podéis usar bolitas de cerámica que existen en el mercado y que se pueden usar en infinidad de tartas como relleno para hornear. Apretamos un poco los garbanzos o las bolitas para que se repartan uniformemente por toda la superficie.

Horneamos durante 15 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo sacamos el molde del horno y dejamos que se enfríe sobre una rejilla.

Preparación del relleno

Cortamos el puerro lo más pequeño que podamos y lo ponemos a pochar a fuego lento en una sartén con dos o tres cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal.

Pelamos la calabaza y la cortamos en daditos de un tamaño regular.  El tamaño de los daditos será más o menos de 1.5 cm de lado. No hagáis trozos muy grandes porque luego no es agradable a la hora de comer.

Cuando el puerro comience a tomar un color dorado pálido añadimos la calabaza, una pizca de sal  y mezclamos. Seguimos con el fuego medio-bajo durante unos 5-8 minutos o hasta que la calabaza comience a ablandarse.

A mí el calabacín me gusta usarlo sin pelar, con toda su piel. Creo que le da un color muy bonito pero si no te gusta la piel no tienes más que pelarlo.

Cortamos el calabacín en trozos similares a los de la calabaza y los añadimos a la sartén. Cocinamos hasta que las verduras estén un poquito “al dente” que dirían los italianos.

Dejamos enfriar un poco el relleno y lo reservamos.

En un cuenco amplio batimos los huevos con una pizca de sal. Cuando estén batidos añadimos la leche evaporada y mezclamos.

Añadimos un poco de pimienta negra recién molida y orégano al gusto. Si no te gusta el orégano puedes probar con otra hierba aromática como la salvia, el romero, hierbas de Provenza…

Añadimos el queso rallado y las verduras a esta mezcla de huevos y leche evaporada y mezclamos.

Es el momento de retirar el relleno provisional. Con cuidado levantamos la hoja de papel de horno con nuestro relleno y lo colocamos sobre un cuenco amplio para dejar que se enfríe.

Rellenamos nuestro molde con la mezcla. Podemos añadir algo más de queso rallado sobre la superficie de la quiche antes de hornear si nos apetece.

Horno

Horneamos durante 30 minutos a 180 ºC colocando la bandeja del horno en una posición intermedia.

La quiche de calabaza estará lista cuando la superficie tenga un bonito color dorado y al pinchar el relleno con un palillo, este salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Quiche de calabaza, calabacín y puerro

Si hemos usado un molde de cerámica bonito, como es nuestro caso, no hace falta desmoldar la quiche de calabaza. Podemos presentarla directamente en el molde a la hora de servir.

Quiche de calabaza, calabacín y puerro

Esta es una de las tartas saladas que más nos gusta en la Dulceneta. Es muy jugosa, con un pequeño toque dulzón gracias la calabaza. Nos encanta.

Quiche de calabaza, calabacín y puerro

Espero que os haya gustado y hasta la próxima.

 

 

 

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